¿Hablemos sobre Constitución?

Por Sebastián Ainzúa A || Director Ejecutivo Fundación Nodo Social

Creemos que el debate constitucional no tiene que estar encerrado entre abogados constitucionalistas. La Constitución es, por sobre todo, un texto político. Es decir, no solo contiene normas, sino más bien valores que definen nuestra forma de vida, nuestra manera de relacionarnos… y como construimos comunidad.

Entre los muchos aspectos cuestionables de la constitución del 80. Creemos que lo central es que establece una forma muy individual de conformar la nación. Además, establece una relación muy desbalanceada entre el Estado y el mercado, dejando las principales acciones en el sector privado. No es exagerado decir que esta es una Constitución privatista.

Creemos que la constitución chilena limita y reduce fuertemente el ámbito de lo político a una mera transacción. Entendemos lo político al modo en que se instituye la sociedad, lo que se diferencia de la política que son las prácticas de la actividad política tradicional.

Sabemos que las constituciones tienen que ser estables en el tiempo, pero eso no puede significar que se conviertan en amarres ante los cambios sociales.

La Constitución Chilena tiene una serie de cerrojos o trampas que limitan la acción ciudadana.  Hoy en día, es un texto que no responde a las necesidades y demandas ciudadanas. Hace unos días vimos como esos amarres seguían operando, cuando en la discusión sobre el 10% de las AFP uno de los argumentos era que eso atentaba contra las normas expresadas en la Constitución. Lo mismo ocurrió con la titularidad sindical, el matrimonio igualitario, la propiedad de las aguas o la nacionalización del litio.

Todos los temas tienen en común que la constitución, a través de diversos mecanismos, ha revertido importantes decisiones mayoritarias. Es decir, sigue un camino distinto al expresado en las urnas.

Pero, así como sabemos de sus trabas, también reconocemos sus límites. La constitución NO puede resolver todos los problemas… No obstante, ello no implica que haya que descartar de plano esta demanda.

Durante años escuchamos decir: “hay que concentrarse en los problemas de la gente”, “a nadie le interesa la Constitución” y, sin embargo, la vivimos o la padecemos a diario.

Creemos que es necesario hablar sobre constitución, debatir sus valores y contenidos, expresar las demandas y aspiraciones de la ciudadanía….

Este programa busca eso: Acercarnos a la constitución sin temor; debatir sobre su estructura y contenidos; conocer las visiones de la ciudadanía… Y plantear un debate con sentido de futuro.

Creemos que la constitución no solo debe corregir los errores del pasado, sino que también debe ser pensada hacia adelante. Entonces, la pregunta Clave es ¿Qué sociedad queremos construir y cómo la Constitución aportará para ello…?

Juntémonos a hablar sobre constitución. Les invitamos a hacer este viaje en conjunto.

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