Cómo llegamos hasta aquí

Por Sebastián Ainzúa

40 años tuvieron que pasar para que la historia constitucional chilena se vuelva a escribir con las manos limpias… y son muchos los esfuerzos que se han hecho para que lleguemos hasta aquí. 

A veces, en la memoria colectiva de las naciones quedan ancladas las fechas icónicas, como las instancias en las que de, un momento a otro, todo súbitamente cambió. 

Sin embargo, la vida casi nunca está construida a partir de saltos de hitos en hitos. 

La construcción de las naciones es una suma de pequeñas batallas y los cambios responden a la acumulación de angustias, desengaños e impotencias… muchas humillaciones tuvimos que soportar antes de reaccionar. Cuántos perdonazos, cuántos brazos en altos, cuántos “ahora sí que sí”… hemos visto pasar para llegar a este momento. 

En fin, sería un atentado contra la memoria histórica suponer que el nuevo Chile se comenzó a escribir el 18 de octubre o que fueron solo los secundarios quienes lograron despertarnos… No es así.  Las chispas solo prenden en un terreno apto para ello… y nuestro terreno, ahora lo tenemos claro, estaba preparado para reaccionar. 

Todos sabemos que el cambio en la constitución no estuvo entre las primeras demandas de las movilizaciones de octubre, pero rápidamente se avanzó hacia esa bandera, gracias a que había mucho conocimiento acumulado y que ya se habían realizado esfuerzos por explicar la importancia de un cambio de la carta fundamental. 

Finalmente, la cuestión constitucional terminó por ser el soporte principal que unió todas las demandas y, por cierto, también logró aglutinar a gran parte de la oposición. 

En suma, el acuerdo del 15 de noviembre del 2019 es solo el último de los intentos de avanzar hacia una constitución democrática. 

Desde el “Caupolicanazo” en 1980, hasta la propuesta de Nueva constitución de Bachelet… Chile ha demandado, en distintos espacios y frentes políticos, cambios estructurales para tener una constitución escrita con sentido de comunidad y visión de futuro. 

Este momento histórico nos invita a participar pensando en todas las oportunidades que se abren, pero también, nos llama a mirar hacia atrás para reconocer a las mujeres, hombres, movimientos sociales y políticos, nacionales, regionales y locales que desde hace 40 años están demandando una nueva forma de entender esta comunidad política… 

Nuestro llamado es a que honremos esa memoria histórica, a través de la participación masiva este domingo 25 de octubre, para que en esta oportunidad sea Chile el que decida.

Entradas recomendadas